En Cincunegui Desamianto no solo nos ocupamos de la retirada segura de amianto, sino también de su gestión responsable cerificada. Todo el proceso está diseñado para cumplir la normativa vigente y garantizar la máxima seguridad para las personas y el medio ambiente. Este mismo procedimiento lo aplicamos después de cada retirada de bajantes de amianto en viviendas y garajes, asegurando que los antiguos bajantes de fibrocemento se gestionan siempre como residuo peligroso.
Almacenamiento seguro en remolque habilitado
Una vez retirado el material con amianto de la vivienda, comunidad o instalación, este se deposita temporalmente en un remolque especialmente habilitado y de nuestra propiedad. Esta primera fase asegura que el residuo esté perfectamente confinado y controlado desde el mismo momento de la retirada.
Traslado a nuestras instalaciones certificadas
Posteriormente, trasladamos el amianto a nuestras instalaciones homologadas y certificadas, donde permanece almacenado de manera temporal. Estas instalaciones cumplen con todas las normativas de seguridad y ofrecen un espacio controlado hasta que se acumula suficiente material para su entrega final.
Entrega a gestor autorizado de amianto
Cuando se reúne la cantidad necesaria de residuos, procedemos a su transporte a un gestor autorizado de amianto, quien se encarga de la eliminación definitiva de acuerdo con la legislación ambiental y sanitaria.
De esta forma, garantizamos que cada etapa del proceso de gestión de residuos de amianto se realiza con la máxima trazabilidad, seguridad y responsabilidad.
En proyectos de retirada de amianto en instalaciones industriales este paso es especialmente importante, porque suelen generarse grandes volúmenes de residuo que deben ir a gestores autorizados específicos
Compromiso con la seguridad y el medio ambiente
Gracias a este procedimiento, nuestros clientes tienen la tranquilidad de que el amianto retirado de su inmueble no solo se elimina de forma segura, sino que también se gestiona de manera legal, controlada y respetuosa con el medio ambiente.
De esta manera, comunidades y empresas que contratan la retirada de fachadas con amianto o de cubiertas saben que todo el material acaba en vertederos autorizados y con la trazabilidad documentada.


